lunes, 12 de julio de 2010
XI
A Josué Sancho,
"Brindemos por el amor y sus fracasos"
Ismael Serrano.
Me atrapás sin salida con tus recuerdos en tormenta,
entre las orgásmiscas brisas de tus besos robados
y bajo las delgadas rejas de tu intermitente lluvia.
Y sucede que soy ese desecho alcoholizado que se retuerce
en esta cárcel de carne hueso.
"Brindemos por el amor y sus fracasos"
Ismael Serrano.
Me atrapás sin salida con tus recuerdos en tormenta,
entre las orgásmiscas brisas de tus besos robados
y bajo las delgadas rejas de tu intermitente lluvia.
Y sucede que soy ese desecho alcoholizado que se retuerce
en esta cárcel de carne hueso.
X
Ya no ocupo inventarme mil excusas para estar bien
ya no ocupo rogarme para estar bien.
Y si me hago la victima va ser conmigo mismo
y voy a llorarme a mi mismo,
porque siempre a sido mi más fácil solución.
Podré escribir cientos de poemas que nunca voy a considerar buenos
y ahí retratar muchos recuerdos.
Te voy a aburrir con estas palabras
mientras me seco las lágrimas en mi hombro.
Vas a hacer cara de no me importa, reirte,
y decir que soy un exagerado,
vas a dormirte porque nada más importa
y guardarme en el cajón,
para cuando porfin me olvides,
darme por perdido.
Y en ese momento
seguiré revolcandome en mi cama,
retorsiendome hago un nudo,
una serpiente que se entrelaza consigo misma
con ganas de comerse los pies,
un nudo tan estrecho como mis puños,
tan cerrado como mis dientes al escribir.
Mientras vos,
mirás esto y pensás que nada importa
y te convencés que no te importa
y al comerte las uñas te das cuenta,
me doy cuenta,
que realmente no importa.
ya no ocupo rogarme para estar bien.
Y si me hago la victima va ser conmigo mismo
y voy a llorarme a mi mismo,
porque siempre a sido mi más fácil solución.
Podré escribir cientos de poemas que nunca voy a considerar buenos
y ahí retratar muchos recuerdos.
Te voy a aburrir con estas palabras
mientras me seco las lágrimas en mi hombro.
Vas a hacer cara de no me importa, reirte,
y decir que soy un exagerado,
vas a dormirte porque nada más importa
y guardarme en el cajón,
para cuando porfin me olvides,
darme por perdido.
Y en ese momento
seguiré revolcandome en mi cama,
retorsiendome hago un nudo,
una serpiente que se entrelaza consigo misma
con ganas de comerse los pies,
un nudo tan estrecho como mis puños,
tan cerrado como mis dientes al escribir.
Mientras vos,
mirás esto y pensás que nada importa
y te convencés que no te importa
y al comerte las uñas te das cuenta,
me doy cuenta,
que realmente no importa.
IX
Mi taza es un vacío tan fragil como mis versos,
un cenicero que escarba entre preguntas
y se encuentra a sigo mismo.
Le delcaro la guerra a dios, a Satán, a mi amor pripio...
Tu sonrisa es un dolor de muelas.
un cenicero que escarba entre preguntas
y se encuentra a sigo mismo.
Le delcaro la guerra a dios, a Satán, a mi amor pripio...
Tu sonrisa es un dolor de muelas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
